sábado, 13 de abril de 2019

Ruta por la Vereda de las Aguas - Peñalosa (Baños de la Encina)



Inicio de ruta

Embalse del Rumblar

Panorámica del Castillo de Burgalimar

Ruinas de Peñalosa






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RUTA POR LA VEREDA DE LAS AGUAS HASTA PEÑALOSA.(Baños de La Encina).

Durante la mañana hemos realizado una visita turística a Baños de La Encina, aquí os dejo el enlace:
Por la tarde vamos a realizar esta ruta de senderismo que además de pasear por la margen izquierda de la “cola” de Valdeloshuertos en el Embalse del Rumblar, visitaremos el yacimiento arqueológico más importante de la Edad del Bronce en la península.
Este sendero permite el deleite de la verdadera esencia de los paisajes de campiña y de sierra a la par que el conocer numerosos vestigios que son el reflejo más tangible de la interacción del hombre con la naturaleza desde tiempos remotos hasta prácticamente la actualidad, lo que ha influido directamente en las costumbres y la idiosincrasia de los bañuscos.
Al final del sendero se encuentra Peñalosa:
Un yacimiento aegárico de la Edad del Bronce, que se asienta sobre un macizo de piedras escarpado, presentando su urbanística cinco características esenciales: Aterrazamiento artificial del terreno, distinguiéndose tres grandes terrazas y una zona fortificada: la acrópolis; la construcción es de pizarra junto la madera de encinas y alcornoques; viviendas de forma entre rectangular y ovalada, calles estrechas a modo de callejones o pasillos para comunicar las terrazas, existencia de una cisterna de grandes dimensiones en la parte inferior, y por último el carácter defensivo del poblado con muralla de cierre con bastiones.
La principal actividad económica es sin duda la búsqueda de cobre y su explotación, siendo el Valle del Rumblar rico en filones de cobre. Resulta curioso como las sepulturas argáricas se encuentran generalmente en el interior de las casas, con ajuares ricos junto con otros de ajuar pobre, conociendo a través de la muerte los rasgos de los pobladores de Peñalosa. En torno al 1400ª.C. tiene lugar el abandono de Peñalosa, pero su huella ha quedado fosilizada en numerosos restos que han llegado a nuestros días en perfecto estado de conservación.
La ruta la vamos a iniciar justo en los aparcamientos públicos donde esta mañana hemos dejado el coche para hacer la ruta turística, justo enfrente tenemos la “Casa del Pueblo”, antiguo edificio de la “Sindical” construido en la década de los 60 con parte de los sillares de arenisca de la vieja Iglesia de Santa María del Cueto, y es ahí hacia donde tenemos que dirigirnos, pasamos por la puerta y continuamos hasta el final de la calle, aquí es donde encontramos la primera señal de la ruta y un primer cartel informativo: Sendero de Sierra Morena GR- 48 Baños de la Encina - La Carolina. A lo largo del todo el recorrido iremos viendo otros carteles.
Continuamos por el Camino Ancho, vamos bordeando y descendiendo por el Cerro del Cueto, sobre cuya cima se encuentra el castillo, antes de llegar a la Cueva de La Mona o de la Niña Bonita hemos dejado atrás dos carteles informativos: El alomado relieve de Sierra Morena: Un mar de pizarra y Los suelos sobre la pizarra: La roza de cama. Vemos la cueva, que aunque ha sido objeto de numerosas leyendas en las que intervienen bellas mujeres y tesoros ocultos, realmente es una cata minera excavada en época moderna una vez pasada vemos otro cartel: Pizarra: Minerales y minería. Y tras pasar una fuente otro, en este caso: La Depresión del Guadalquivir: Un mar hilvanado de olivos.
Llegamos a la carretera comarcal a Bailén (intersección 1), la cruzamos y encontramos el siguiente cartel: La vías romanas del Alto Guadalquivir: De Sisapo a Castulo. Los antiguos viarios y caminos de Baños de la Encina.
Seguimos el sendero que nos conduce por un antiguo viario empedrado conocido como “la Vía Romana” ya que, aunque su construcción seguramente sea de época medieval o moderna, sus orígenes sí podría remontarse a la época romana, identificándose con la calzada que uniría Castulo con Sisapo.
Una vez pasado este tramos de unos 200 metros, llegamos a la intersección 2 y giramos a la derecha, aquí el cartel no ha resistido a los “vandalos” y está en el suelo, en él nos habla de “La Trashumancia”, pasamos por un estrecho puente, también conocido como “Puente Romano” que seguramente tiene el mismo origen que la calzada. Unos metros más adelante giramos a la derecha y nos encontramos con unos colosales eucaliptos, a este enclave se le conoce como Los Charcones.
A partir de aquí nuestra vereda sigue paralela al curso del Arroyo de Valdeloshuertos en busca del Rumblar, el valle se va ensanchando conforme vamos avanzando, a la derecha vamos teniendo muy buenas panorámicas del castillo y otro cartel: Una explotación minera en Baños de la Encina.
Dejamos atrás el puente de agua potable que atraviesa el valle a lo ancho y que conduce el agua del Rumblar desde los depósitos de tratamiento, hasta el pueblo. Seguimos caminando y dejamos atrás la Fuente Cayetana, de origen posiblemente romano y asociada al trazado de la calzada romana Castulo-Sisapo y otros dos carteles informativos: La Cuenca del Rumblar durante época romana y La cuenca del Rumblar durante la Edad del Bronce. Junto al último cartel tenemos una buenas vista del pantano del Rumblar.
Un ciento de metros más y llegamos a nuestros destino el yacimiento arqueológico de Peñalosa, un poblado metalúrgico de época argaica. Deambulamos un rato por la ruinas y leemos el último cartel informativo antes de retornar por el mismo camino.
Al final ida y vuelta han sido algo menos de 7 kilómetros.



Ruta Túristica en Baños de la Encina


Ruta turística en Baños de La Encina (Jaén).
En estos días que estamos disfrutando del merecido descanso, he decidido pasar unos días en la zona norte de Jaén y más concretamente en el pueblo de Linares, donde vamos a realizar varias rutas, unas de turismo y otras de senderismo:
  • Ruta Turística por Baños de La Encina.
  • Ruta de la Vereda de Las Aguas.
  • Ruta Turística por Linares
  • Ruta por la Minas de Linares.
  • Ruta por Castulo.
Hace unos años cuando bajaba de Madrid por la autovía A-4, poco antes de llegar a Bailen, a mi derecha vi el perfil de un hermoso castillo, en ese momento no sabía de qué pueblo se trataba, pero nada más llegar a casa busque de que pueblo se trataba, así fue como descubrir Baños de La Encina y sabía que tarde o temprano le haría una visita.



Baños de la Encina está situado al norte de la Provincia de Jaén, enclavado en las estribaciones de Sierra Morena, el pueblo se sitúa en un cerro que separa la sierra de la campiña olivarera y en la margen derecha del Embalse del Rumblar, sobre una altitud de 420 metros. Su origen árabe y su ubicación en una elevación del terreno nos dan un urbanismo intrincado y de callejuelas estrechas y desordenadas, en convivencia con edificaciones modernas en otras zonas de la villa.
Numerosas edificaciones del término municipal de Baños de la Encina están inscritas en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, entre los cuales destacan el Castillo de Burgalimar, la Iglesia de San Mateo y la Ermita Jesús del Llano, estos son los que nosotros vamos a visitar, pero también tenemos un antiguo molino de viento del siglo XVIII, situado en la parte alta del municipio y situada entre los campos de olivos la Ermita de la Virgen de la Encina, junto a la encina en la que, según cuenta la tradición, se apareció a un labrador.
Antes de ir al pueblo he entrado en la página web del ayuntamiento y nos hemos puesto en contacto con la Oficina de Información de Turismo. 
                            

Dejaremos el coche en los aparcamientos cercanos a la Oficina:





Una vez en ella nos informan de las diversas visitas que tenemos:

  • Visita guiada al Castillo de Burgalimar.
  • Visita monumental “Descubre 3 Obras de Arte”.
  • Visita guiada a la Ermita de Jesus del Llano”.
  • Museo del Territorio “Torreón del Recuerdo”.
También cuentan con varias rutas de senderismo:
  • Sendero del Pilarejo.
  • Sendero Principal del Bronce.
  • Sendero secundario del Bronce.
  • Sendero GR48.
  • Geosendero de La Pizarrilla.
  • Sendero de La Vereda de las Aguas.
  • Sendero La Llaná.
  Algunas de ella guiadas. Pero de todas te dan buena documentación y lo mejor es que parte desde el mismo sitio.
   Yo solo tengo un día y he tomado la decisión que vamos a realizar la visita guiada de las 3 Obras Maestras por la mañana  y por la tarde haré el Sendero de la Vereda de Las Aguas.




  Como tengo tiempo antes de que empiece la visita guiada, la responsable de la oficina me aconseja muy acertadamente que emplee el tiempo en ver el coqueto museo que se encuentra en las plantas superiores del edificio donde estoy.
Museo del Territorio “Torreón del Recuerdo”.
    Este museo es una puerta para dar a conocer la historia económica y social de esta villa: el río Rumblar, posadas, caminos huertos y huertas, eras de pan, trillas, cañadas ganaderas, torrucas, así como un antiguo horno de pan, los enseres de la matanza o los de la recogida tradicional de la aceituna. Sin olvidarnos de la Edad del Bronce con una vivienda, un taller metalúrgico y una mina, que nos traslada hasta la cultura argárica del poblado de Peñalosa. El torreón sorprenderá al visitante, y los niños y mayores vivirán una experiencia apasionante de la mano de la historia más cercana, es un museo etnográfico muy particular.

   Llegada la hora del comienzo de la visita, No reunimos en la puerta de la oficina y se nos presenta nuestra guía, Susana quiero recordar, y nos conduce hacia la calle del Castillo, en la esquina encontramos un edifico de interés: 

Juzgado/Casa de la Juventud
La fachada se articula en dos cuerpos, el primero en piedra vista y el segundo en calado. Se accede a través de una loggia en arco de medio punto.
  Tomamos por esta calle y al final a la izquierda tenemos una buenas vistas del Torreón del Castillo de Bugalimar, subimos por los escalones y nos situamos en la puerta principal.
                                                       

Castillo de Burgalimar
Denominación: Castillo de Burgalimar, Castillo de Baños de la Encina, Castillo de Bury Al Hammam.
Tipología: Arquitectura Militar. Sistema Defensivo.
Tipo de Protección: Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento
Periodo Histórico: Califato/Árabes 912-1035.
Descripción: El castillo situado en lo alto de una colina, se adapta perfectamente al relieve de ésta, presentando planta irregular, en su forma de paralelepípedo de siete lados. A lo largo de sus muros se sitúan catorce torres cuadradas y la torre del homenaje, denominada Almena Gorda, de planta casi rectangular, presentando curvo uno de sus lados menores. A dicha torre se accede, desde el interior del recinto, por medio de una escalera de construcción moderna. Al final de ésta existen dos puertas, formando ángulo recto, que sirven de acceso a la primera planta y a una escalera que conduce a la segunda planta y a la azotea de la torre. El acceso al recinto se sitúa en flanco Sur, flanqueado por dos de las torres cuadradas. Delante de éste, existen restos de las murallas que rodearían a la fortaleza. El único vano de acceso al castillo está formado por un arco de herradura, cobijado bajo otro arco, de herradura también, pero ligeramente apuntado. Al interior, se cobija en un arco apuntado y éste a su vez en un alfiz. Presenta en total quince torres. Catorce son de planta cuadrada, con cubierta de bóveda de cañón y realizadas en tapial. Se coronan con merlones realizados en la década de los años setenta, en hormigón. Al recinto interior, sus caras presentan vanos rectangulares superpuestos, variando su número de 2 a 4. Los inferiores se hallan al mismo nivel que el suelo, mientras que los más superiores se encuentran a un nivel del camino de ronda. Interiormente, se hallan huecas, existiendo una cubierta de medio cañón, que al exterior se trasdosa en una azotea. La torre del homenaje, realizada en cantería, es rectangular. En alzado se halla dividida en dos plantas. A la primera se accede por medio de una escalera moderna y un vano con arco de medio punto, realizado, tanto sus jambas como la rosca, en ladrillo. Formando ángulo recto con éste, aparece un vano con arco, de las mismas características que el anterior, que sirve de acceso a la escalera que conduce a la segunda planta. Tanto la escalera como las habitaciones se cubren con bóveda de cañón. La última de éstas se trasdosa en una azotea. En la sala superior existen saeteras y tres barbacanas.




Una vez acabada la visita del castillo, salimos de él y tomamos por la derecha para bajar hacia la plaza donde se encuentra el Mirador del Cerro del Cueto, aquí además del mirador encontramos:

Arco de los Benalúa

Pertenece a la entrada del patio principal de una de las caserías que llevaron a cabo durante los siglos XVI y XVIII la introducción industrial del cultivo del olivar en nuestra campiña. Posee a un lado un arco de medio punto flanqueado por pilastras y rematado por cornisas y al otro lado presenta un arco rebajado.
Ruinas de Santa María del Cueto

En su origen era una antigua mezquita situada al lado del castillo, después se convirtió en la parroquia de Santa María del Cueto y hoy en día se encuentra en ruinas aunque podemos apreciar el suelo original y el aljibe.







Seguimos la visita bajando por calle Santa María hasta llegar a la Plaza de la Constitución, aquí tenemos a la derecha el Ayuntamiento, de frente la Iglesia de San Mateo, en cuyo Sagrario se encuentra una pintura atribuida a Murillo y en la izquierda la Casa Salido.
Ayuntamiento de Baños de la Encina.
Al sur de la plaza se encuentra el Ayuntamiento, del siglo XVI. Sobresale en él su aspecto sobrio y sencillo, matizado por la sencillez de su rejería. Presenta portada formada por arco de medio punto sobre el que se abre un balcón rematado por un bañusco, sujeto sobre vigas de madera. A la derecha de éste se observa el escudo real blasonado, con la figura de águila, la corona, el Toisón de Oro y los territorios que agrupaban el reino. Dirección: Plaza de la Constitución, 1 Teléfono: 953613004 eMail: bencina@promojaen.es

Iglesia de San Mateo
Denominación: Iglesia Parroquial de San Mateo
Tipología: Arquitectura de iglesias parroquiales
Tipo de Protección: Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento
Periodo Histórico: Se contruyo entre los siglos XV-XVIII, siguiendo los cánones artísticos de los distintos momentos. La fase inicial gótica la podemos observar en los arcos apuntados y las bóvedas decrecería en la nave y en la primera capilla del lado del Evangelio. Continuará la construcción de la iglesia dentro del periodo renacentista destacando la puerta del Perdón y la torre del campanario. Ya en el siglo XVIII como consecuencia del aumento del número de vecinos es necesaria una ampliación que sufragará el Patronato de la Fundación de Jesús del Llano; esta ampliación se inicia con el derrumbe del muro de la cabecera y retranqueo del mismo construyéndose el crucero. Hay que destacar por su decoración barroca la capilla central del lado del Evangelio y la única capilla del lado de la Epístola.
Descripción: terceletes que apoyan en pilares formados por haces de columnillas típicamente góticas; el tramo de los pies lo ocupa un coro sobre arco rebajado. La nave se une al crucero, (ampliación de la primera mitad del siglo XVII), mediante un robusto arco toral que junto a los tres restantes que forman el crucero descansan sobre pilastras corintias con un entablamento que recorre toda la cabecera, cuyo centro se cubre con bóveda semiesférica sobre pechinas con decoración vegetal rematada con linterna; los brazos del crucero se cubren con bóvedas de medio cañón y lunetos. En el interior de la iglesia nos encontramos con el enriquecimiento ornamental durante el Barroco, se construirá un balcón que la tradición local cuenta que era desde donde los familiares del Santo Oficio asistían a las celebraciones religiosas; la pila bautismal y el púlpito se construirán en mármol rojo de Cabra. Al exterior presenta muros de piedra con refuerzo de contrafuertes en el tramo de la nave. Tiene dos portadas, una lateral y otra a los pies con vano de medio punto sobre pilastras enmarcadas por un pórtico con entablamento que sostiene un relieve rectangular. A los pies se alza una torre de planta poligonal, dividida en tres cuerpos por unas cornisas; el superior está oradado por ventanas y se remata con balaustres sobre los vértices. Presenta modillones de cerámica y pináculos. Aunque el cuerpo principal es gótico, la torre tiene acabados renacentistas, así como la portada principal y la ampliación desarrollada en la primera mitad del siglo XVIII a partir del crucero. Alberga en su inteior un grandioso retablo mayor de estilo compuesto y aramentos de colosales proporciones, obra de Franciso Palma Burgos.

Casa Solano
Casa solariega construida en 1756. Se construyó con piedra roja de Sierra Morena. Se accede a ella a través de una puerta adintelada, sobre ella aparece un balcón con un vano geminado de doble arcada de medio punto.

Salimos de la plaza y subimos por calle de Mestanza, cruzamos la calle de Las Canteras y llegamos a la Ermita del Cristo del Llano, que está situada en pleno descansadero mesteño y rodeada por una lonja con empedrado antiguo y delimitado por un murete de piedra. En su interior tenemos una de las joya del barroco andaluz del siglo XVIII; el camarín de Cristo del Llano.                                                                                                                       
Ermita del Cristo del Llano
Denominación: Ermita del Cristo del Llano.
Tipología: Arquitectura religiosa. Practica devocional. Ermita
Tipo de Protección: Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento
Periodo Histórico: 1600-1614
Descripción: En su origen la planta del templo era rectangular, de cajón con coro alto a los pies y presbiterio elevado sobre gradas y ligeramente ensanchado. Los añadidos del siglo XVIII configuran un tipo de planta de cruz latina siendo el crucero muy breve, fruto de la elevación de dos volúmenes que dan paso al presbiterio, de la propia capilla mayor y del camarín que cierra la cabecera junto a los espacios de servicio de sacristía y escalera de acceso al camarín, en el ala derecha del edificio. El presbiterio se cubre por cúpula de media naranja decorada al temple. El Altar mayor se compone por gran retablo de medio punto con vano que permite visualizar el camarín. Al coro alto se accede por escalera próxima a otra de cuerpo circular que da subida al cuerpo de la espadaña. En la cabecera, frente a la puerta de la sacristía arranca una escalera de tres tramos. Se cubren con bóveda de cañón con cúpula de media naranja sobre pechinas, anillo mixtilíneo e intradós gallonado con estípites radiales y ornamentación de espejos, volutas y hojarascas carnosas de estucos. Idénticos elementos se repiten en sendos cuartos de esfera que coronan las puertas que dan acceso a la sacristía y camarín. El Camarín tipológicamente responde al esquema de torre en el exterior mientras que internamente adopta planta prismática. Su arranque parte de un zócalo quebrado del que se elevan complejos estípites corintios que estructuran los ejes del primer tramo. Un cornisa de separación quebrada en su ornamentación matérica levanta un nuevo ritmo de estípites que alojan hornacinas. Óculos abocinados recogen los yesos trenzados en formas vegetales y mascarones de factura grotesca. Se cubre por una impresionante bóveda polilobulada sobre trompas en las que estípites, hornacinas y pedestales de yesos dorados y policromados forman el escenario artificioso donde campean alegorías, santos y evangelistas junto a un imaginario de elementos del reino natural entre los que se definen aves de exótica rareza, frutas y vegetales repetidos por los espejos incrustados que, a modo de gemas, intensifican los efectos ópticos del abigarrado pabellón místico. Esta composición de estucos recrea un programa iconográfico de amplio espectro aunque con un papel destacado de los Evangelistas, algunos Apóstoles: San Pedro, Santiago y San Bartolomé, San Andrés y San Simeón, y San Pablo, mientras que la Virgen en sus dos acepciones de Dolorosa y de Inmaculada junto al Crucificado reclaman la atención del observador entre la maraña de santos conventuales, ángeles músicos, putti y otras formas alegóricas. El tratamiento de los yesos adquiere mayor calidad en las zonas altas, lugares donde no han llegado manos inexpertas, pudiéndose contemplar el dorado original así como los estofados en los ropajes y la delicadeza de las carnaciones o la propia maestría en la modelación de las figuras. La fachada principal, orientada hacia el Sur, es de líneas sobrias y equilibradas predominando la verticalidad, más acusada por el remate triangular del cuerpo de la espadaña. En alzado, la portada la compone un arco de medio punto, con impostas y clave resaltada, sobre jambas. Aparece flanqueada por pilastras toscanas sobre pedestales y medallones en las enjutas con los anagramas JHS y AVM. El entablamento se remata en la cornisa por sendos pináculos adosados y se corona por hornacina avenerada enmarcada por pilastras. El remate de la fachada se hace mediante frontón triangular moldurado que aloja óculo inscrito en marco cuadrangular. La espadaña enriquece la escasez ornamental de la fábrica otorgando un matiz barroco al carácter de austeridad general. Se concibe en dos cuerpos, de tres vanos, enmarcados por medias pilastras cajeadas y aletones en los extremos, pináculos y frontón triangular en el piñón con hueco de campanas enmarcado por moldura de oreja. En los alzados laterales de la ermita se disponen ligeros contrafuertes y los volúmenes aplicados en el siglo XVIII: Capilla de la cabecera y del crucero en el ala Oeste; Sacristía, volumen de escalera de acceso y camarín, en el ala Este. El volumen del camarín destaca con su potente torre prismática al exterior, y un notable cuidado en su decoración, a base de pilastras cajeadas con pinjantes, cuadrados, molduras y esbeltos pináculos bulbosos, sin olvidar una bellísima veleta de forja ; en uno de sus muros aparece inscrita la fecha 1744, y en otro, ventana ciega con escudo con la inscripción AVE MARIA.                                                                




                                                                                                       Tras la visita de la ermita volvemos sobre nuestros pasos hasta llegar al coche, donde damos por finalizada la visita de la mañana.
Para la tarde vamos a realizar la ruta de senderismo “La Vereda de las Aguas” para visitar el poblado de Peñalosa, de la Edad del Bronce.