Paseo
por el Castillo de Castellar de la Frontera. (Cádiz).
En
esta ocasión nos vamos pasar unos días de relax al Hotel Casa
Convento La Almoraima. Un lugar excepcional para relajarse en plena naturaleza, disfrutando de un convento del S. XVI. Situado en
pleno corazón del Parque Natural de los Alcornocales, dentro del gran latifundio público de más de 14.000 hectáreas situado en
Castellar de la Frontera (Cádiz), está considerada como “la
última selva mediterránea”. La Finca La Almoraima es propiedad
del Estado español (100%), gestionada a través del Organismo
Autónomo de Parques Nacionales (OAPN), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica. Fue expropiada por el Estado a Rumasa
en 1983, tras haber pertenecido anteriormente a los Duques de
Medinaceli.
Desde
aquí podemos realizar varias rutas, nosotros vamos a realizar varias
entre ellas:
• Rutapor el Sendero de la Mariposa Monarca (Castellar de la Frontera –Cádiz).
• Rutapor el Sendero de la Duquesa (Castellar de la Frontera – Cádiz).
• Rutaen todo terreno al Mirador Embalse Guadarranque y Puente Jarandilla.(Desde Hotel La Almoraima).
• Paseo
por Castellar de la Frontera. (Cádiz).
En
el último día vamos a realizar la visita al Castillo y casco
antiguo de Castellar de La Frontera.
Vamos
a llegar temprano porque hay muy pocos aparcamientos y en fin de
semana se convierte en una misión casi imposible. Al final hemos
tenido suerte y encontramos un sitio donde dejar el coche frente a la
entrada del castillo-hotel.
Como
es un recinto amurallado y pequeño lleno de rincones muy bellos
nosotros decidimos dejarnos llevar por la intuición y dar el paseo
conforme nos parecía, dejándonos casi perdernos con la intensión
de jugar en el laberinto de sus estrechas calles para descubrir la
salida, por este motivo no voy a describir la ruta, aconsejo que
intentes hacer lo que nosotros hemos hecho.
Castillo
de Castellar de La Frontera
Descripción:
El
Castillo de Castellar de la Frontera es una de las fortalezas
levantadas en la frontera castellana por el reino nazarí de Granada.
Conserva su recinto murado, la torre principal o del homenaje, nueve
torres menores y una de las tres puertas que al parecer tuvo, puerta
con arco apuntado de ladrillo encuadrado por otro rehundido, de forma
de herradura muy peraltada, constituyendo todo ello una gran mole muy
pintoresca y de notable valor arquitectónico.
Situada
en una gran altura rocosa entre dos ríos, dominando el Estrecho y el
Peñón de Gibraltar, tiene como fondo un paisaje de belleza
impresionante.
El
recinto amurallado, conservado íntegramente, se dispone formando un
polígono irregular articulado según lienzos de muralla que corren
entre torres, que en ocasiones van almenados. El acceso a la
barbacana del norte se realiza mediante una torre albarrana, a
continuación se sitúa otra torre en la que se abre una entrada
formada por un arco apuntado que se enmarca en otro de herradura.
Este acceso se resuelve según eje acodado. La entrada a la población
se realiza por el llamado Arco de la Villa, rematado en medio punto.
Adosado
se encuentra el Alcázar, de planta poligonal, articulado según
cubos cuadrangulares y lienzos. Sobre la Torre del Homenaje se ha
dispuesto un mirador con dos frentes abiertos mediante doble arcada
de medio punto sustentada por columnillas y cubierta a cuatro aguas.
Sobre otro lienzo corre una galería de arcos de medio punto,
separados por pilastras toscanas.
Este
conjunto fue levantado en el periodo Nazarí, si bien sufrió
reformas posteriores, siendo la más reciente la de época barroca
que afectó a la Alcazaba, construyéndose las galerías y mirador.
Datos
Históricos
La
fortaleza de Castellar Viejo se alza sobre un cerro de empinadas
laderas en pleno Parque Natural Los Alcornocales, entre los ríos
Guadarranque y Hozgarganta, divisando el embalse del Guadarranque y
los bosques de sus laderas, así como Gibraltar y el Estrecho, a las
afueras del actual emplazamiento de localidad de Castellar de la
Frontera, provincia de Cádiz.
Como
su nombre indica, esta fortaleza árabe construida en el siglo XIII
se encontraba en una posición de frontera, defendiendo el reino de
Taifas, de Algeciras. Fue antigua residencia de los Condes de
Castellar.
Se
conserva en buen estado la entrada, con arcos de herradura, que daba
paso al recinto, dentro del cual se cobija el poblado al amparo del
castillo. Fue restaurado parcialmente en el año 1979.
Es
de propiedad privada. Pertenece a la casa de Medina Sidonia.
Centro
Histórico de Castellar de la Frontera
Descripción:
El
núcleo, en uno de los parajes más pintorescos de la provincia de
Cádiz, está enclavado en un promontorio de piedra arenosa dura y
estratégicamente situado entre los ríos Guadarranque y Hozgarganta.
Sus altitudes más significativas son: el interior del Castillo, 238
m.; y el acceso por el norte, 244,0 m.
La
población conserva su trazado de origen musulmán, con calles
angostas, tortuosas y en pendiente. La uniformidad y superveniencia
de sus tipos arquitectónicos, unido a sus valores históricos
artísticos y etnográficos, hacen al recinto amurallado de Castellar
de la Frontera un conjunto único.
El
casco urbano, de reducidas dimensiones, presenta la particularidad de
mantener su primitivo perímetro dentro del recinto amurallado. Su
trama es típicamente medieval con estructura abigarrada sin ningún
tipo de ordenamiento racional. Es una población que conserva su
carácter musulmán; el conjunto de sus calles angostas, tortuosas y
pendientes, con casas pequeñas y de diferentes formas, se ajusta al
reducido terreno que permite su inclusión en un castillo roquero.
El
caserío se compone de viviendas unifamiliares típicas de
arquitectura popular, de una o dos plantas con cubierta inclinada de
teja árabe a una o dos aguas. Las fachadas no poseen salientes ni
retranqueos y están encaladas, con guardapolvos o molduras en
algunas de ellas. En ellas se abren vanos sencillos, que en ocasiones
presentan forma de balcón. Las ventanas y puertas son de madera, con
portillos en vez de cristales. La mayoría son de carácter
unifamiliar, compuestas de una sala con cocina incluida, alcoba
contigua y una o dos alcobas en la planta alta. Algunas poseen una
cuadra. Las ventanas de la planta baja se protegen con rejas
sencillas de hierro. En general la tipología corresponde a una
arquitectura popular de carácter rural.
Entre
los edificios singulares, merece destacarse la Iglesia Parroquial del
Salvador y el Ayuntamiento, con entradas desde la plaza mayor. La
iglesia, de una sola nave, muy posiblemente se emplazó en el lugar
de la antigua mezquita. Se sabe que su capilla mayor fue ejecutada
por Juan Arias de Saavedra a principios del siglo XVII. En el siglo
XVIII fue ampliada, desapareciendo la primitiva estructura bajo
pesadas yeserías y bóvedas de cañón.
En
el camino de Castellar y junto a la muralla, al pie del castillo se
construye en 1603 el convento de Mercedarios de la Almoraima, del que
se conserva el gran claustro con arquerías de piedra y de orden
toscano, junto a la Ermita de Nuestra Señora de los Reyes de 1562.
El
desarrollo de la historia en este núcleo poblacional es un elemento
decisivo que contribuye a valorarlo, pues parte de la historia ha
quedado inmortalizada en su imagen y conformación singular.
Datos
Históricos
Castellar
de la Frontera fue uno de los eslabones de la cadena de fortalezas
del reino nazarí, enlazando por el sur con la torre de Palmones y la
bahía de Algeciras y al norte con Jimena de la Frontera. En
ocasiones era cedida con otros castillos por los reyes de Granada a
los benimerines como pago de su socorro contra los cristianos.
Juan
de Saavedra, alcaide de Jimena de la Frontera, tomó el castillo en
1434. Juan II concedió a Juan de Saavedra la alcaldía de la villa,
dándosela más tarde en señorío. Conquistada de nuevo para el
reino de Granada, volvió a ser conquistada, una segunda vez, por
Juan de Saavedra que recobró su señorío, siendo heredado durante
muchas generaciones por los Arias de Saavedra, a los que Carlos V
concedió en 1539 el título de Condes de Castellar.
El
tronco de la casa pasó al ducado de Santistevan en 1654 y más tarde
al de Medinaceli. A principios del siglo XIX y mediante pleito, los
Marqueses de Moscoso obtuvieron la posesión de la villa, que volvió
a los Duques de Medinaceli en 1852, junto con el término de la
Almoraima, hasta hace pocos años.
La
construcción de la primitiva fortificación data de los siglos XIII
y XIV, con estructura y detalles de torres y puertas característicos
del reino de Granada. Aunque algunos elementos fueron añadidos más
tarde. Entrando por el arco de la Villa, se encuentra el Alcázar o
palacio del marqués de Moscoso, formando parte de la fortaleza y muy
transformado. Los materiales empleados en este conjunto de
fortificaciones son de mampostería con piedras más o menos labradas
y regulares, y ladrillos en los arcos.
A
partir del recinto fortificado, la población se desarrolla en su
interior, incorporando algunos elementos a la muralla, con la
intención de comunicar las casas adosadas a ella, que son las que
primero se desarrollan. La acumulación del caserío intramuros a
través del tiempo se corresponde con sus orígenes tardo-medievales.