sábado, 6 de octubre de 2012

Sendero PR-A 268  Bosque de Las Morillas (Alfarnate)

Alfarnate

Lagar de Olmedo








Iwo Jima en Alfarnatejo

Con Antonio "El retaco"




















Bosque de Las Morillas (Alfarnate)PR-A 268

Hoy cuando nos juntamos Juande nos dice que la ruta de hoy la ha escogido Paqui, una ruta no muy larga y  sin mucha dificultad. En principio el atractivo de la ruta era las excelentes vistas panorámicas del polje de Alfarnate y de la Sierra de San Jorge, Chamizo, Sierra de En Medio y los llamados “Pirineos del Sur” Tajos de Gomer, Santa Ana y Alto del Fraile, además del  bosque mediterráneo conocido como “Las Morillas”, en excelente estado de conservación y con una gran variedad de árboles y arbustos. (Matagallos, aulagas, gayombas, espinos, tomillo, romero, carrascas, espino majuelo, zarzas, tagarninas, endrinos, almendros y setas). Pero al final de la ruta el atractivo ha sido otro, sobre todo para mí, la experiencia de conocer a Antonio “El retaco” vecino de Alfarnate ha sido algo especial, corría el año 1999 y habíamos subido a la Sierra de San Jorge al final de la ruta decidimos tomar café en una venta  que había en el cruce de  la entrada norte del Alfarnate, en la pared de la venta había colgado unos bastones con unas cabezas talladas de animales y pregunte por quien era la persona que los hacía porque me fuera gustado comprar uno, aquello quedo como una pequeña frustración hasta el día de hoy que por casualidades de la vida aquella historia se ha cerrado.

Estábamos en el Lagar de Olmedo cuando apareció Antonio, comenzamos a hablar y él nos explico entre otras cosas  porque  se conoce a los vecinos de Alfarnate como “palancos” y a los de Alfarnatejo como “tejones”, él nos comenta que según la leyenda había una gran roca en la carretera a medio camino entre las dos poblaciones y habiendo que quitarla del lugar donde se encontraba, los de Alfarnate apostaban por hacer palanca para desplazarla mientras que los de Alfarnatejo decidían escarbar por debajo de la gran roca.

También nos explica el porqué de su apodo que lo de “retaco” no tenía nada que ver con la estatura sino que un antepasado suyo encontró un retaco (escopeta corta reforzada en la recámara) seguimos hablando cuando se me ocurrió contarle lo que me paso en el año 1999 y sin dudarlo me comenta que él tiene dos de esos bastones y que me regalaba uno, que cuando termináramos me pasara por el bar donde habíamos dejado el coche  y me lo dejaría allí y como no, ha cumplido su palabra. Desde aquí te doy nuevamente las gracias.



Bueno comenzamos con la ruta.

Nos dirigimos hasta Alfarnate y una vez  en el pueblo dejamos el coche en la Plaza del Puente compramos unos tejeringos en la carnicería Angelina y tomamos café en el  Bar la Parada, cuando terminamos de desayunar nos dirigimos hacia el polideportivo municipal “El Ejido," continuamos por una pista de tierra, durante 1 Km. aproximadamente.

El carril discurre en terreno pedregoso, calizo, la subida del primer repecho es lo más duro del recorrido, al llegar al puerto nos encontramos un repetidor de T.V.  estamos en el “Morrón del Águila”. Desde este punto se divisa Alfarnate y Alfarnatejo. Desde aquí iniciamos un descenso a la derecha a través de una vereda que se encuentra entre una hilera de chaparros a la derecha y matorral a la izquierda hasta llegar donde se sitúan las ruinas del cortijo del “Lagar de Olmedo”. Desde ahí torcemos a la derecha y seguimos bajando por un carril que parte desde el cortijo y recorre un frondoso bosque mediterráneo nos encontramos con una cadena, en este punto el indicador (que estaba en el suelo y nosotros hemos intentado poner de pie) nos informa que tenemos que dirigirnos a la derecha y ascendiendo por una vereda en dirección al morrón de Mal Infierno, al final  de la subida avistamos la cuenca del arroyo Alfarnate o del Palancar, ahora la senda baja y vemos a la izquierda las ruinas de un molino de aceite, construido en bancales y que según nos había contado Antonio los desechos que producía iban a parar a un charco en el río llamado Charco del Aceite que en su juventud utilizaban para bañarse.

Continuamos por la vereda  paralela al río hasta llegar a la senda que  gira  a la derecha y nos conduce al Bosque de Las Morillas, donde se enlaza con el sendero P.R. “Santo Cristo-Las Morillas”. El camino se torna pedregoso a medida de que nos acercamos de nuevo al pueblo de Alfarnate, para concluir nuestro recorrido a la altura de la zona conocida como Pozo Rincón.

Una vez en el pueblo nos dirigimos hacia la Ermita de Ntra. Sra. de Monsalud y desde aquí volvemos al polideportivo donde comeremos en sus mesas de piedra.

Cuando hemos terminado de comer volvemos a la Plaza del Puente donde tenemos el coche y  se encuentra el bar del desayuno, preguntamos al camarero si Antonio “El retaco” ha dejado algo para mí y nuestra sorpresa, la respuesta es negativa, pedimos unos café mientras nos preguntamos qué ha pasado, de repente aparece Antonio con la gancha o bastón en la mano nos trae uno que es muy curioso tiene tallado un macho cabrío con unos atributos bien definidos y tras dar un golpe en el suelo y gracias a un resorte muy ingenioso hace que le aparezca un gran falo que permanecía oculto.

Este hombre hoy me ha tocado el corazón por su gran generosidad, espero compartir con él más momentos de mi vida y espero que me enriquezca con su sencillez y sabiduría. Nuevamente muchas gracias Antonio.

Al final el recorrido son unos 8 km.