10 septiembre 2019

Ruta a Barranco Blanco

Cartel indicativo

Cascada

Charco del Infierno

Charca de Las Palomas





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Ruta a Barranco Blanco.
        Hoy Juan de Dios nos ha propuesto otra ruta de los itinerarios fluviales que podemos hacer en nuestra provincia, vamos a visitar uno de los Rincones Singulares de la Provincia de Málaga, situado entre Alhaurín el Grande y Coín,  uno de sus muchos atractivos es la presencia del agua, procedente del río Alaminos, también conocido como río de las Pasadas, cuyo cauce discurre entre una exuberante vegetación hasta desembocar en Fuengirola. El río discurre entre una vegetación exuberante salvada del salvaje incendio de 2012, entre la que destacamos algarrobos, pinos, grandes adelfas, palmitos, lentisco, romero, brezo, y alfileres.
        Pero ya sabes, si quieres detalle de las plantas que nosotros hemos visto, pincha en el siguiente enlace y visita el blog siguiente:

A lo largo del recorrido, nos vamos encontrando pozas y cascadas, donde podemos darnos un buen chapuzón, y los niños lo pasarán genial lanzándose al agua como auténticos tarzanes.
Es un sendero corto, la parte fluvial de aproximadamente un kilómetro y sin mucha dificultad la mayor parte del tiempo. Lo único reseñable es que hay que tener cuidado, pues hay que caminar por un cauce donde es frecuente que las piedras se muevan o resbalen, aunque hay un tramo algo más rocoso en el que el sendero se pierde y la manera más fácil de llegar al otro lado es cruzar la poza nadando. No obstante, si no queremos mojarnos, tendremos que, buscando los apoyos adecuados, encontrar la forma más fácil de cruzar al otro lado, por el sendero seco, sin tener que mojarnos, hasta llegar al Charco del Infierno.
Su interés como cauce y como albergue para las nutrias, un animal muy exigente que sólo vive en aguas cristalinas, y una especie de barbo en peligro de extinción, han hecho posible que la Unión Europea lo incluya como Lugar de Interés Comunitario (LIC), no es difícil toparnos con algunas especies de peces, anfibios o reptiles, pues abundan los sapos, las libélulas o los caracoles, estas últimas son  las más fáciles de ver. Las nutrias, sin embargo, no son tan fáciles de encontrar, aunque éste es un hábitat idóneo para ellas.
La mejor época para hacer esta excursión es en verano,  ya que aunque el agua del río es limpia y trasparente, está algo fresca, también debemos llevar calzado cómodo que sujete el pie y que no resbale, como unas zapatillas viejas o unos escarpines con la suela gruesa. Es importante llevar una mochila acuática o un bote estanco para salvaguardar la cámara de fotos y las cosas que no queramos que se nos mojen, como el móvil o la cámara de fotos.
Para iniciar la ruta  nos dirigimos hacia Coín, situado en el corazón del Valle del Azahar, por la A-357 autovía del Guadalhorce hasta la salida 48  donde tomaremos la A-355 dirección Marbella y la dejaremos en la tercera salida dirección  Mijas – Fuengirola (Puerto de los Pescadores) por la  carretera MA-3303 y entre los puntos kilométricos 4 y 5, más cerca del primero, se deriva la pista forestal donde aparcaremos el vehículo, si es periodo estival (1 de junio al 15 de octubre), para el resto del año podemos entrar por el carril un poco más.
Aparcamiento de verano:  345296 / 4053991
Aparcamiento de invierno: 344427 / 4052823

Como nosotros hemos ido en verano dejamos el coche aquí y una vez aparcado observamos que por aquí pasan varias rutas incluida una etapa de la Gran Senda de Málaga. Comenzamos a caminar por el carril y avanzamos por la pista forestal por medio de un pinar. Después de recorrer un tramo llano que permite avistar las calizas de la sierra de Mijas y las lomas bermejas de Sierra Alpujata, iniciamos un largo descenso hacia el valle del río. Cuando llevamos apenas 1,3 km encontramos la intersección 2 y seguimos por la derecha, 500 metros más y llegamos a la número 3 y volvemos a  optar por el ramal de la derecha, el cual rodea el cerro Alaminos y bordeamos una gran finca, desde aquí podemos observar en el fondo del valle las antiguas piscinas de la piscifactoría. Continuamos y tras otro breve descenso y llegamos al puente sobre el río donde encontramos unos carteles informativos, este es el lugar donde en invierno podemos dejar el coche, aunque hoy algunos han hecho caso omiso a esa prohibición.
Leemos la información que nos ofrece los carteles y seguimos por la derecha hasta llegar al segundo puente, que es realmente el que nos interesa, una vez aquí la cascada la tenemos a la izquierda del mismo, pero nosotros esa parte la dejaremos para la vuelta, ahora nos dirigimos hacia la parte derecha del puente y nos adentramos en el río, tras pasar por debajo de un gran algarrobo nos encontramos una toma de agua y una primera charca donde tomar un baño, pero seguimos, podemos seguir bien por el mismo cauce o por una vereda que va por la margen izquierda conforme vamos subiendo.
A unos 300 metros del último puente encontramos el Charco de la Paloma, muy característico por estar encajado entre un tajo vertical con una gran sobaquera por donde corre el agua y otro, en la margen izquierda, fuertemente inclinado. Nosotros que ya somos poco habilidosos nos hemos tenido que mojar para progresar, pero a la vuelta como somos un poco niños aún, hemos decidido jugar  con una maroma instalada para hacer de Tarzán.
Seguimos avanzando con mucho cuidado debido a lo resbaladizo del terreno y a escasa distancia acaba la ruta propuesta en el charco del Infierno, otro lugar idílico, donde hoy podemos disfrutar de sus aguas cristalinas.
        Sin ganas de dejar este bonito lugar, no tenemos más remedio que volvernos sobre nuestros pasos, pasamos otra vez nadando por la Charca de las Palomas, hacemos nuestras chiquilladas y regresamos hasta el puente. En este punto tiene su inicio la bajada a la gran catarata, pero el camino es muy peligroso, tras la última riada, pero con muchísimo cuidado y tranquilidad  bajamos desde el puente por un pendiente sendero que nos deja junto a una preciosa cascada de 11 m que deja caer el preciado líquido por un travertino profusamente cubierto de culantrillos y un poco más abajo otra charca donde darnos el último baño del día.
        Después de disfrutar de este idílico Rincón Singular retornamos al coche por el mismo carril que en la ida.
        En total ida y vuelta a mí me salen poco más de 6 kilómetros.














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