Ruta circular al Castillo de Cártama y Ermita de Nuestra Señora de los Remedios. (Cartama – Málaga)
Hoy tenia que acudir al pueblo de Cártama para acompañar a la familia y esperar a que ellos realizarán sus tareas, yo disponía entonces de 3 ó 4 horas así que me dispuse a no perder el tiempo, ya había subido a la ermita varias veces por su subida oficial (zona norte), por lo que no me atraía la idea, busque en los mapas y descubrir la subida por su parte sur, esa sí atrajo mi atención, la verdad era que subiría por carretera pero bueno, como no iba haber mucho tráfico, me decidí por esta ruta.
El coche decidí dejarlo junto al cementerio, sobre todo para tener un punto de referencia de inicio y final. Una vez aparcado comenzamos a caminar por la carretera de Alhaurín MA-3304 dirección Málaga, hasta llegar al cruce con la calle Estornino a la derecha, comenzamos a subir y llegamos al Puente-Acueducto Medieval de Cártama, aunque en algunos escritos lo identifica como “romano”, es una infraestructura histórica vinculada al sistema viario y al abastecimiento de agua del casco antiguo de la localidad y que se ha puesto en valor para su disfrute.
Tras cruzarlo seguimos caminando y llegamos a calle Azahar, tomamos a la derecha por calle Puerto, paramos un momento en el Mirador del Acueducto, abandonamos las viviendas y seguimos nuestra caminata, a la izquierda arriba vemos lo poco que queda del castillo, llegamos a un pequeño aparcamiento destinado a los visitantes del Santuario, auqí tomamos por la izquierda y nos dirigimos hacia él, un poco antes de llegar una vereda a la izquierda nos sube a las ruinas del castillo.
Castillo de Cartama
Denominación: Castillo del Cerro de la Ermita
Otras denominaciones: Cerro del Castillo de Cártama, Castillo de Cártama
Clasificación: Castillos - Actividad militar - Edad Media – Árabes
Descripción: El castillo de Cártama es un buen ejemplo de asentamiento andalusí sobre un poblamiento anterior. Ocupa la cumbre de un cerro que domina el pueblo de Cártama hacia el sur. Su planta se adapta con precisión a las curvas de nivel. Se han preservado algunos lienzos de la fortaleza en mampostería irregular. En la cumbre se recogen, aún hoy, gran cantidad de fragmentos cerámicos de distintas épocas. La ermita próxima se relaciona históricamente con la fortaleza.
Desde los restos del castillo la vistas son inigualables, tenemos unas vista maravillosas de todo el Valle del Guadalhorce, así que tomamos unas fotos y no volvemos hacia el Santuario.
Denominación: Ermita de Nuestra Señora de los Remedios
Otras denominaciones: Ermita de la Virgen de los Remedios Ermita de los Remedios
Cronología: 1700-1714 Estilo Barroco
Descripción: Tras un largo recorrido por un serpenteante y empinado camino que se adapta a lo escarpado del terreno, se llega a la Ermita de Nuestra Señora de los Remedios en la que conviven la sencillez y el carácter popular de su imagen externa con el recargamiento barroco de su ornamentación interna. El primer espacio de congregación y de reposo después del ascenso, lo constituye un atrio de forma irregular al que se accede, superados tres escalones en rampa, a través de una reja de fundición. En el lado norte de este atrio se dispone un mirador desde el que se percibe una amplia vista panorámica de la localidad de Cártama y de la vega del Guadalhorce. Atravesando un pórtico abierto en sus lados exentos por arcos de medio punto y cubierto por tejadillo a tres aguas, se halla el único acceso al interior: una portada con arco de medio punto entre pilastras que sostienen un entablamento interrumpido por el anagrama de María.
La Ermita posee una sola nave cubierta por bóveda de medio cañón y fajones con decoración sobrepuesta dorada y medallón central, que apoyan en pilastras cajeadas de capiteles dóricos sobre los que cuelgan escudos imperiales. Cartelas de hojarasca dorada con invocaciones al nombre de María jalonan los muros de la nave. Los tramos de bóveda entre fajones ostentan un florón central entre recuadros de molduras mixtilíneas con decoración en su interior. Del florón más próximo al presbiterio cuelga un angelito sosteniendo una corona de laurel y un huevo de avestruz.
La bóveda semiesférica que cubre el espacio cuadrado del presbiterio descansa sobre pechinas en las que aparecen pinturas de los cuatro Evangelistas enmarcadas con adornos dorados. El intradós de la bóveda se divide en ocho gajos por estrechas fajas a modo de nervios que incluyen hojarasca y rosetas doradas. Entre las fajas quedan molduras mixtilíneas de forma triangular que encierran decoración dorada de acantos. En los muros laterales cuelgan unos pinjantes rodeados de acantos en cuyo fondo aparecen emblemas marianos. En el lateral derecho del presbiterio, mirando hacia el altar, se abre un hueco de paso a la sacristía y casa de la santera y se alcanza la escalera de ascenso al camarín. El punto focal de la iglesia es el camarín-torre, adosado a la cabecera, donde se alberga la diminuta talla de Nuestra Señora de los Remedios sobre templete de plata. En el camarín, de planta hexagonal, sus ángulos se resaltan por pilastras dobladas que quedan casi ocultas por macollas que derraman tallos con flores, acantos y frutos, mientras que los paños entre pilastras están presididos por una venera dorada de la que arrancan largas y carnosas hojas de acanto entrecruzadas, que parecen surgir de cuernos de la abundancia y se enrollan sobre sí mismas abriéndose en cascada en la base. En la bóveda, la abultada decoración vegetal lo cubre todo en una distribución radial que converge en el medallón hexagonal de la clave.
Aunque la construcción del inmueble posiblemente se remonte al siglo XVI, será en los años finales del siglo XVII o primeros del XVIII cuando, con la construcción del camarín y la redecoración del interior, se alcance la fisonomía de pleno barroco que actualmente ostenta.
Entramos en el interior y nos relajamos un rato observando todos los rincones y piendole salud a la Virgen por si acaso.
Comenzamos a bajar por el tramo tradicional de subida, la bajada la hacemos despacio, el suelo está empedrado, y paramos para leer aunque sea al contrario los mosaicos que describe la historia-leyenda de amor entre El Abencerraje y la bella Jarifa.
Casi sin darnos cuenta llegamos al pueblo pasamos junto al Pilar Alto y a la Iglesia de San Pedro Apostol, tomamos por calle Viento, al final de esta, seguimos de frente por calle Ordesa y al final llegamos a la entrada del cementerio donde dejamos el coche.
En total algo menos de 4 km.




